Astrid Sontoya responde con humanismo y hace posible el último abrazo de una familia

Astrid Sontoya responde con humanismo y hace posible el último abrazo de una familia

Informativo Victoria.-Hay ayudas que no se miden en pesos, sino en el momento en que llegan.

Porque cuando una familia enfrenta la noticia de que un ser querido está desahuciado, lo único que importa es estar juntos antes de la despedida.

Eso fue lo que vivió una familia que, aunque había conseguido un vehículo prestado para emprender el viaje, descubrió que ya no tenía recursos para cargar gasolina y llegar hasta donde su familiar agonizaba. La angustia era enorme: el tiempo corría y la posibilidad de darle un último abrazo parecía desvanecerse.

Con la esperanza puesta en un acto de solidaridad, buscaron a la regidora Astrid Sontoya Müller, quien, fiel al compromiso de servir con cercanía y al llamado del gobernador Américo Villarreal Anaya de ejercer un gobierno con profundo sentido humanista, no dudó en brindar el apoyo necesario.

Gracias a ese gesto, la familia pudo continuar su camino y reunirse con su ser querido. No fue solamente un apoyo para combustible; fue la oportunidad de despedirse, de tomarse de las manos, de decir «te quiero» y de abrazarlo antes de partir.

Hay decisiones que cambian un día y otras que cambian para siempre el recuerdo de una familia. En esta ocasión, la sensibilidad y el humanismo hicieron la diferencia, demostrando que el servicio público encuentra su mayor sentido cuando responde a las necesidades más dolorosas de la gente.

Porque, al final, no hay ayuda más grande que hacer posible un último abrazo.