El día en que Américo se conmovió con El Mante

El día en que Américo se conmovió con El Mante

 

Por Edelmira Cerecedo García.

Informativo Victoria (El Mante, Tamaulipas).-Había aplausos, sonrisas y el ruido de la maquinaria anunciando el inicio de una obra histórica. Pero hubo un instante que rompió el protocolo y habló más que cualquier discurso.

Américo Villarreal Anaya caminó lentamente hacia la nueva pista de tartán del Parque Zaragoza. Se agachó. Extendió la mano y acarició la superficie recién colocada. Permaneció unos segundos en silencio, como si imaginara los pasos de cientos de jóvenes que algún día correrán sobre ella persiguiendo un sueño.

Los deportistas lo rodeaban. Los campeones mantenses lo observaban. Entonces habló de ellos, de las nuevas generaciones, de esos jóvenes que inspiran a otros a creer que sí se puede. Su voz sonó distinta; ya no era únicamente la del gobernador, sino la de alguien convencido de que el deporte cambia vidas.

Horas antes había dado el banderazo al Libramiento Poniente, una obra de más de mil 300 millones de pesos que cambiará el rostro de El Mante. Sin embargo, el momento más emotivo llegó cuando se anunció que esa vialidad llevará el nombre de su padre.

Por un instante, el gobernador guardó silencio. Su rostro reflejó orgullo y nostalgia. Los aplausos se hicieron más fuertes mientras el nombre de Américo Villarreal Guerra quedaba ligado para siempre a una obra que marcará la historia del municipio.

Fue un día de cifras millonarias, de colectores rehabilitados, de apoyos para las familias y de nuevas oportunidades para El Mante. Pero también fue un día de emociones.

Porque hay obras que se construyen con concreto y acero… y hay otras que se levantan con recuerdos, con gratitud y con el orgullo de honrar un legado.

Este martes, El Mante fue testigo de ambas.